martes, 26 de marzo de 2013

Una raza inferior



Voy a dibujar una puerta por la que solo podrá entrar aquel valiente que busque la salvación de su alma podrida, voy a teñir con sangre letras incoherentes que podrás leer una vez dentro de este oscuro cuarto, en el que estaré esperando sentado fumando en mi sillón de cuero y madera. Voy a ser ese que odiaras tanto como amaste alguna vez y ya nadie podrá detener esta estúpida manera de ver como te degradas en este mundo aparentemente oscuro.
Buscaras, y te aseguro que sin éxito, la manera de librarte del caos que atormentara tu vida.
Soy un maldito, lo sabes?
Ya no somos niños y no nos divierten los juegos sanos y educativos, estamos totalmente locos dice la gente, yo creo que ellos no saben darse cuenta de la miseria que los rodea y pretenden verse bien gastando su vida con conformidades baratas y deudas que terminaran de pagar cuando no puedan disfrutar de las cosas simples que nos mueven a diario.
De seguro la cerradura de la puerta que dibuje no tendrá nunca una salida, aquí me siento bien y la oscuridad de mi interior brilla más que el sol que los alumbra humanoides extraños.

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