Extractos de un sueño
Un corazón roto no sabe lo que dice, no sabe lo
que hace.
Vomita y dispara la sangre
infectada que entorpece su latir.
No estamos solos en esto me decía mientras
tumbado en mi habitación derramaba aquel grana torrente que corría por mis
venas y me palidecía de a poco, sintiendo como se me iba la vida junto se
enmudecía la voz de mi perturbado corazón.
Las luces en el cielo se
prendían y apagaban, la verdad no sé cuántas veces ocurrió aquello o quizá era
yo el que pestañeaba, mientras la inmovilidad de mi cuerpo y la falta de
ejercicio prolongaban la agonía de vivir en un cuerpo contaminado.
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